Laboral

La sanidad extremeña somete a las enfermeras y fisioterapeutas a una “tormenta permanente”

Esta situación ya no es puntual ni estacional, es un escenario permanente provocado por años de recortes, plantillas insuficientes y una planificación irresponsable

Las enfermeras y fisioterapeutas vuelven a estar al límite. La coincidencia de la epidemia de gripe, el aumento de las enfermedades habituales del invierno y una actividad quirúrgica que no se detiene ha convertido los centros sanitarios en un escenario de sobrecarga crónica, donde estos profesionales sanitarios sostienen el sistema a costa de su salud física y mental.

Desde SATSE Extremadura denunciamos que esta situación ya no es puntual ni estacional, sino una auténtica "tormenta permanente" provocada por años de recortes, plantillas insuficientes y una planificación irresponsable por parte de la administración basada en poner parches.

“Se exige a las enfermeras que multipliquen su capacidad y que asuman cargas de trabajo inasumibles, mientras la Administración sigue mirando hacia otro lado”, denuncia Elena Martín, secretaria Autonómica de SATSE Extremadura.

Salud laboral

Esta política de gestión, basada en exprimir al máximo a las profesionales, está poniendo en serio riesgo la seguridad de los pacientes y la salud laboral del personal sanitario. Esta presión asistencial se traduce en agotamiento extremo, bajas laborales, ansiedad agravando aún más el problema de falta de personal. 

Lejos de aprender de crisis anteriores, el Servicio Extremeño de Salud vuelve a improvisar, parcheando con horas por encima de la jornada laboral y modificando continuamente las planillas de trabajo de las enfermeras, lo que debería resolverse con plantillas estables y suficientes.

Desde SATSE exigimos a la administración refuerzos inmediatos y estructurales en todos los niveles asistenciales, ratios seguros que garanticen una atención digna y de calidad, fin de la precariedad laboral (contratos pool) y medidas reales para proteger la salud laboral de los profesionales. 

“No se puede seguir sosteniendo el sistema sanitario a costa de la salud y la buena voluntad de las enfermeras y fisioterapeutas extremeños. Las enfermeras no pueden seguir siendo el colchón de un sistema en crisis permanente. Cuidar a quienes cuidan no es una opción, es una obligación” concluye Elena.