Notas de prensa
Laboral
Reclamamos el traspaso de la sanidad penitenciaria para mejorar las condiciones de los profesionales
23.09.26 | Estatal
Reclamamos a Gobierno y comunidades autónomas que culminen el traspaso de la sanidad penitenciaria a la mayor brevedad posible para que las enfermeras y el resto de profesionales sanitarios que trabajan en las prisiones puedan mejorar sus precarias condiciones de trabajo.
SATSE recuerda que han transcurrido ya más de 23 años desde que la Ley de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) estableció que los servicios dependientes de Instituciones Penitenciarias debían ser transferidos a las comunidades autónomas para su plena integración en los correspondientes servicios autonómicos de salud y solo se ha hecho realidad en Cataluña, Euskadi y Navarra.
El Sindicato denuncia que ninguna de las administraciones responsables de cumplir esta ley ha mostrado una voluntad real de llegar a un acuerdo, “y se han ido pasando la pelota de un tejado al otro, aludiendo siempre a la existencia de diferencias sobre la cuantía económica que debería acompañar al traspaso”, añade.
Condiciones precarias
SATSE subraya que la situación actual compromete la asistencia y mantiene unas condiciones laborales precarias que empeoran año a año para los profesionales sanitarios que trabajan en los centros penitenciarios, siendo esta una de las causas principales de que no quieran trabajar en este ámbito laboral.
Entre otros, el Sindicato destaca el déficit de plantillas de enfermeras y médicos en los centros penitenciarios que ha ido creciendo en los últimos años. La última convocatoria del Cuerpo de Enfermeros de Instituciones Penitenciarias realizada por el Ministerio del Interior a finales del pasado año fue de 39 plazas, una cifra totalmente insuficiente, añade.
Sobrecarga permanente
Según cifras oficiales, la población reclusa supera las 62.000 personas en nuestro país mientras que hay menos de 600 enfermeras trabajando en los centros penitenciarios, lo que supone que cada una de estas profesionales tiene una media de más de 100 personas a las que atender durante su jornada de trabajo.
Además de la permanente sobrecarga laboral que se agrava por la dificultad e, incluso, imposibilidad, en ocasiones, de cubrir bajas, jubilaciones o vacaciones del personal, las enfermeras se ven obligadas a realizar funciones que no son de su competencia y a trabajar en entornos de alta exigencia asistencial y con serios riesgos para su seguridad y salud física y psicológica, aseguran desde la organización sindical.
Traspaso
Ante esta realidad, SATSE insiste en la necesidad de que se realice sin más dilación el traspaso de la sanidad penitenciaria y que se haga, en todo caso, con la dotación económica que resulte necesaria para mejorar la atención sanitaria a las personas privadas de libertad y las condiciones laborales de las/os enfermeras/os y del resto del personal sanitario.
El Sindicato reclama que, una vez formalizado el traspaso, el personal se equipare salarial y laboralmente al personal estatutario del servicio de salud correspondiente y que, a partir de ese momento, se acuerden sus condiciones y derechos laborales en los mismos ámbitos y mesas de negociación que el resto de compañeras y compañeros.
“El traspaso de la sanidad penitenciaria es un ejemplo más del gran fracaso de la política de nuestro país cuando se trata de dejar a un lado intereses particulares para llegar a acuerdos que beneficien al interés general. Administraciones y partidos no cumplen sus compromisos y las consecuencias las pagan profesionales y ciudadanía ”, concluye SATSE.