Laboral

Denunciamos que la precariedad laboral de las enfermeras en residencias aumenta en verano

El incremento de las estancias temporales en verano “choca” con la reducción de las plantillas, lo que perjudica la atención que se presta a los residentes y la salud física y emocional del personal.

Hemos denunciado que la precariedad laboral que sufren las enfermeras que trabajan en las residencias de mayores se agrava en los meses de verano, ya que se incrementa el número de personas usuarias en estancias temporales mientras que las plantillas disminuyen al no sustituirse a todo el personal que tiene derecho a vacaciones y otras situaciones personales. 

Mientras las empresas privadas que gestionan las residencias de mayores encuentran otro “nicho de negocio” al ofrecer estancias de días o semanas durante el periodo estival, la realidad laboral de las enfermeras empeora al encontrarse aún más sobrepasadas por el número de personas con especiales necesidades y vulnerabilidad a las que deben atender durante el día y, sobre todo, por la noche.

Según datos de la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (AESTE), las estancias temporales alcanzan su mayor demanda entre junio y agosto, alcanzando un volumen de actividad que duplica la media registrada en el resto del año. Estas estancias, generalmente inferiores a un mes, actúan como un recurso de apoyo puntual y conciliación para las familias en el periodo estival. 

Desde SATSE recalcamos que esta realidad conlleva el incremento de la media de residentes por enfermera, que ya se sitúa en más de 100 personas por profesional el resto del año, llegando a situaciones de más de 150 y hasta 200 personas en los turnos de noche.

Una circunstancia, que no solo perjudica la salud de estas profesionales sanitarias, sino que pone en riesgo la seguridad y calidad de la atención y cuidados de los residentes.

Ley de ratios

Por ello, entendemos que es urgente garantizar una ratio adecuada y segura de pacientes por enfermera en todos los ámbitos y sobre todo en este tipo de centros sociosanitarios. Con este objetivo presentó en 2019, en el Congreso de los Diputados, una Proposición de Ley, a través de una ILP, que aún se encuentra pendiente de tramitación parlamentaria.

Asimismo, el hecho de que se produce un descenso de las plantillas de enfermeras en las residencias de mayores durante el verano porque, dada la precariedad de sus condiciones de trabajo (escaso reconocimiento salarial, sobrecarga permanente, largas y continuas jornadas de trabajo, problemas recurrentes para poder conciliar…), muchas profesionales optan por aceptar contratos en cualquier otro ámbito aunque sean temporales.

Riesgos

Rechazamos también que las empresas que gestionan las residencias de mayores fomenten o, al menos, “pasen por alto” el 'intrusismo profesional' que se produce en los centros debido a la falta crónica de personal cualificado.

Algo que conlleva la precarización de los cuidados y pone en riesgo la salud de los residentes. “Desgraciadamente todo esto ocurre con la connivencia, además, de las administraciones que regulan este ámbito de atención”. 

Un ejemplo es que, ante la escasez de profesionales de Enfermería, se insta a personal sin formación sanitaria ni competencias adecuadas a que asuman y desarrollen tareas asistenciales que no les corresponden por ley, como la preparación y administración de medicamentos o la realización de curas complejas. 

Seguimiento

Otra consecuencia de la falta de suficientes enfermeras es que no se puede realizar un seguimiento continuo y detallado del residente, lo que dificulta la detección temprana de patologías o posibles empeoramientos de su estado de salud.

Además, la rotación constante del personal rompe el vínculo afectivo y de confianza que las personas usuarias necesitan con sus profesionales de referencia.

Por su parte, el personal experimenta altos niveles de agotamiento físico y emocional, además de otros problemas de salud (estrés, burnout, ansiedad…) debido a la sobrecarga laboral y a la incapacidad de poder prestar una atención adecuada con el tiempo y recursos de los que disponen en este tipo de centros sociosanitarios.