Laboral

Demandamos “mejoras sustanciales” en las condiciones y derechos de las EIR

El personal residente no tiene buenas condiciones de trabajo en aspectos fundamentales, como su jornada laboral y descansos, el tiempo específico para la formación teórica, la baremación, las rotaciones o su reconocimiento retributivo, entre otros.

La reforma del Real Decreto que regula la situación de las enfermeras residentes debe garantizar mejoras sustanciales en sus derechos y condiciones de trabajo, así como en su reconocimiento y en la formación teórica y asistencial que reciben a lo largo de sus dos años de formación. 

Desde SATSE ya demandamos la reforma del Real Decreto 1146/2006 por el que se regula la relación laboral especial de residencia para la formación de especialistas en Ciencias de la Salud en las negociaciones con el Ministerio de Sanidad sobre el Estatuto Marco del personal estatutario.

Finalmente, se ha plasmado el compromiso del Ministerio para proceder a la revisión de este RD en la Disposición adicional vigesimosegunda del Anteproyecto de Ley del nuevo Estatuto Marco. 

Alegaciones

También presentamos alegaciones en su trámite de consulta pública con el objetivo de que las enfermeras, junto al resto de profesionales que deciden realizar la formación sanitaria especializada, mejoren sus condiciones laborales y de formación.  

En estos momentos, y una vez que el Plan Anual Normativo (PAN) del Gobierno para 2026, aprobado ya por el Consejo de Ministros, contempla la reforma del Real Decreto, pedimos que esta modificación normativa se lleva a cabo lo antes posible, dado que la situación actual de los EIR requiere de “mejoras urgentes”.

Estos profesionales sanitarios no tienen buenas condiciones de trabajo en aspectos fundamentales, como su jornada laboral y descansos, el tiempo dedicado a la formación teórica recibida, el cual no debe ser sustituido simplemente por jornada de guardia, la baremación, las rotaciones o su reconocimiento retributivo, entre otros. 

Tutorías

Consideramos fundamental establecer las suficientes garantías para que el personal residente pueda disfrutar de una tutoría real, efectiva e individualizada, así como una adecuada rendición de cuentas por parte del centro docente.  Para ello, hay que respetar unas ratios adecuadas personal docente/personal residente. 

En cuanto a las condiciones de trabajo, la jornada laboral y los descansos tienen que ser equiparables y no distinguirse negativamente de los establecidos para las categorías de referencia en sus respectivos servicios de salud. Así, se deben contemplar los cambios acordados en el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco. 

También hay que respetar la Directiva Europea relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo, la normativa nacional sobre prevención de riesgos laborales y las medidas relativas a conciliación y protección de la maternidad y paternidad, ya que el personal residente no es un trabajador con menos derechos. 

Procesos selectivos

Otra de nuestras demandas es que el tiempo destinado a ser residente sea considerado adecuadamente en todo tipo de procesos selectivos para la obtención de plaza fija o temporal, acceso a la investigación y a la carrera profesional.  

De igual manera, hay que evitar que el personal residente reciba casi exclusivamente formación asistencial experiencial, es decir, trabajando en planta, quirófanos, urgencias…, algo que sucede de manera generalizada.

“Es absolutamente fundamental el respeto y equilibrio que tiene que garantizarse en cuanto a la formación teórica y asistencial, que es la base de la calidad docente. Para ello es pertinente acometer una actualización en cuanto a los requisitos para acceder a rotaciones externas, participación en jornadas y congresos, así como la colaboración para la investigación y acceso a ayudas o becas durante la residencia”.

Retribuciones

Las futuras enfermeras especialistas tienen también una reducción importante de ingresos al estar formándose. Pasan de tener unas retribuciones acordes a su categoría a otras que pueden llegar a suponer hasta casi el 50 por ciento menos, por lo que son insuficientes para poder hacer frente al continuo incremento del coste de la vida y la pérdida de poder adquisitivo correspondiente.

Ante esta realidad, pedimos una actualización, tanto en su sueldo base como en los complementos, sobre todo en el complemento de grado de formación y de formación continuada.

Además, se ha de garantizar que no exista pérdida retributiva en situaciones relacionadas con la incapacidad temporal y con el disfrute de los permisos, riesgos y adaptaciones relativos a la parentalidad y el cuidado.