SATSE Extremadura reclama el fin de la precariedad laboral

23 diciembre 2016

SATSE considera prioritaria la convocatoria de una OPE, con el número de plazas suficientes para acabar con una situación que afecta tanto a enfermeras como a matronas y fisioterapeutas de la sanidad pública.

La realidad es que la precariedad en las plantillas es la tónica dominante en los centros asistenciales públicos de la Comunidad Autónoma y es una de las quejas más reiteradas por los profesionales sanitarios.

  • Facebook
  • Twitter
  • google+
  • linkedin
  • email

El Sindicato de Enfermería, SATSE Extremadura, espera que 2017 traiga, entre otras cosas, el fin de la precariedad laboral en el Servicio Extremeño de Salud (SES). Por ello, considera que es prioritaria la convocatoria de una OPE, con el número de plazas suficientes como para acabar con una situación que afecta tanto a enfermeras como matronas y fisioterapeutas de la sanidad pública.

El Informe del Sistema Nacional de Salud, elaborado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, recoge que Extremadura cuenta con 902 enfermeras en Atención Primaria (0,8 enfermeras por cada 1.000 habitantes). En Atención Hospitalaria, la CC.AA. cuenta con 3.057 (2,8 enfermeras por cada 1.000 habitantes), lejos de las regiones con más profesionales, como Aragón (3,9) o el País Vasco (4 enfermeras por 1.000 habitantes).

Una situación que podría empeorar en los próximos años ya que, según el propio SES, hay enfermeras, matronas y  fisioterapeutas que se jubilarán en los próximos años –están ya entre los 60 y 64 años- y, a día de hoy, no existe recambio para ellos. Una OPE serviría, además de para crear nuevas plazas que son necesarias, para rejuvenecer a un colectivo que mayoritariamente tiene más de 40 años.

La realidad, explica Damián Cumbres, Secretario Autonómico, es que la precariedad en las plantillas es la tónica dominante en los centros asistenciales públicos de la Comunidad Autónoma y es una de las quejas más reiteradas por los profesionales sanitarios.

“Cuando, por ejemplo, un profesional enferma, su baja no se cubre automáticamente. Deben pasar 15 días (o 30 en otros muchos casos) para que la Administración sanitaria busque un sustituto. Durante ese mes, y motivado por lo escasas que son las plantillas, son los propios compañeros los que deben hacerse cargo del trabajo, siendo habitual que tengan que suspender sus días libres, sus vacaciones o, incluso, los permisos que tuvieran ya concedidos para cubrir las necesidades del Servicio”.

Esta situación genera, además de la acumulación de los días libres no disfrutados, situaciones de estrés y cansancio, además de numerosos problemas a la hora de conciliar la vida profesional y familiar debido a los cambios de las carteleras. “Hay profesionales, relatan desde SATSE Extremadura, que a lo largo de 2016 han acumulado entre 20 y 30 días de libranzas no disfrutadas con las que pasarán a 2017 y que, previsiblemente, seguirán incrementándose ante la falta de una OPE “generosa” en las categorías de enfermeras, matronas y fisioterapeutas”.

  • Facebook
  • Twitter
  • google+
  • linkedin
  • email